Te amo

30 Dec 0

amo

No sé que hacer. ¿Lo llamo? No mejor no, na’ que ver que lo moleste, debe estar con sus amigos. ¿Y si está con otra? Que maricón sería.

No, Martina, relájate si no va a pasar nada malo. 

Lo llamo entonces. Ay me da cosa, ¿y si no contesta? Igual es temprano. Las nueve. Debe estar durmiendo. Debió haber salido de party ayer con los chicos. ¿Y si me cagó? ¿Y si se curó y me cagó? O ¿Si una de estas regaladas de medio pelo se le lanzó a los brazos? 

Sí, estoy segura. Apuesto a que andaba curado caminando por la playa de Monterrico. Seguramente se quedó sentado en una fogata tocando guitarra, tomando ron mezclado en una botella de Coca-Cola y cantándole a todos los desconocidos. Puta, quien me manda a meterme con un artista.

Me cagó, estoy segura. Me cagó, me cagó, me cagó, ¡Uy la tonta histérica! 

Ya, llámalo. Me estoy haciendo puros caldos de cabeza…No, no puedo hacerle esto. No tiene la culpa, se va a preocupar de más. ¿Y yo? ¿Cuándo me preocupo de mí? Siempre él, que la cartita, que la ida al cine, que el cumple mes, todo le recuerdo yo. No me quiere. Sí, eso. No me quiere, no me quiere, no me quiere. 

En fin, me cagó.

Estoy desesperada. Lo voy a llamar, ahora sí que sí. No, muy desubicado, si se fue ayer no más. 

No es capaz de hacer tanto, no se la puede. Eso, no se la puede, muy poco tiempo. Pero sabe tocar guitarra. ¡Ay! eso le gusta a las chicas, caen al tiro. 

Por qué lo dejé ir. Debí haber puesto cara de perra muerta. Puta que soy tonta. Debí haber sido más vivaracha. Bueno, me queda la confianza. ¿O no? Ay no sé. ¿Qué hago? 

Lo llamo, ya sí lo voy a llamar. Pero ¿qué le digo? Lo echo de menos. Piensa, piensa, piensa, qué le digo. Lo amo. Sí que lo amo. No, muy evidente. Lo quiero acá . ¿Qué le digo? No lo quiero allá con todas esas calenturientas que se juran hippientas y le invitan hierba. No, él no fuma. No fuma, no fuma, no fuma. Bueno, sólo un poquito. Ay no. Fuma harto. 

Marco, ya sí. Está marcando. No, mejor que no. No sé, ¿qué le digo? Lo echo de menos, mucho, mucho. Lo amo. Sí, lo amo, lleva poco tiempo lejos y ya lo quiero cerca. Eso es bueno ¿o no?

Ya ahora sí. Lo voy a tener cerquita. Es mío. Mío, mío. 

Le voy a tener que mentir. No importa, él me miente. Sí. Es un mentiroso de mierda, le voy a devolver la mano. Lo extraño. Le voy a mentir. Tiene que estar aca hoy mismo. A mis pies, sí.
 Él me extraña, estoy segura. Está pensando en mí en estos momentos, me ama. Me ama, me ama.

 Está marcando. Ya, ahora nada de amariconeos. 
Ahí contestó….

- Roberto. Estoy embarazada.