buffon

El fútbol es como Clarissa: lo explica todo. Es una brutal proyección sociológica del presente, como también la mejor explicación del pasado y quizá la más certera forma de predecir el futuro. El fútbol nos ayuda a ti y a mí a entender qué significa ser chileno hoy o cómo el Barcelona y su carretilla de títulos le dan esperanzas a la humanidad.

Aunque ese no es el objeto de este artículo, está bueno decirlo, porque entre los millones de euros que se gasta el Madrid en jugadores de plástico y los arreglos de la FIFA (mano de Henry incluída), a veces parece que el fútbol se está muriendo, apuñalado por los caprichos de algún millonario del país emergente de turno. Pero lo bacán es que entre medio de las chaquetas y las corbatas y los billetes, empañados por un periodismo mediocre y por hinchas ignorantes, está la luz del arte.

Como en todos los momentos de la historia, esta década ha estado llena de jugadores malos que inexplicablemente fueron titulares en grandes equipos, como Massimo Ambrosini o Michel Salgado. Pero a pesar de ellos (¿o gracias a ellos?) surgieron hombres que son más que hombres, esos que tienen a la pelota como otro órgano de su sistema circulatorio, que se imponen como figuras modeladas por los talleres del mejor dios. Inevitablemente esto suena homosexual, pero ver a esos jugadores que en cada corrida demuestran la perfección de la naturaleza, que en cada salto se pasan las leyes físicas por el culo y que en cada pase entre líneas y en cada caño nos dicen: hey, no tuve educación, no sé hablar de corrido, me visto mal, pero igual soy UN ARTISTA; ver todo eso sincronizado en una cancha emociona, y aunque no pase muy seguido

Elegir a los mejores futbolistas de la década es el más difícil de los ránkings, porque no sólo involucra el gusto y el talento, sino además la influencia en el equipo y en la época, la presencia en momentos importantes, los títulos, la continuidad, la eficencia y tanto más. Pero sobre toda las cosas, está el amateurismo, jugar por la camiseta, esa actitud que cuando aparecen los grandes sueldos y los autos deportivos se hace tan difícil de mantener. Quizá no todos los de la lista la tienen, pero sí la gran mayoría y con eso nos quedamos tranquilos.

Además, se privilegió a los que desarrollaron la mejor parte de su carrera entre el 2000 y el 2009. Por eso no aparecen ni Ronaldo ni Zidane ni Rivaldo, quienes merecen todos los elogios de la historia, pero alcanzaron la gloria a fines de los 90s.

Estos son, acá están, los jugadores de verdad.

ARQUEROS

Gianluigi Buffon: Elegante. El puesto de arquero siempre presentó dos opciones extremas: o la rusticidad barvárica de Oliver Kahn, o la prestancia y limpieza de Gigi Buffon. Qué finura, dando pocos rebotes, sacándola siempre afuera y generando contras con salidas rápidas. Un sólo dato: en siete partidos jugados, los únicos goles que recibió en el Mundial del 2006 fueron un autogol y un penal. Enorme.

Tapadas claves:
1) Final de Champions, Milan-Juve.
2) Final del mundo, Francia-Italia.

La semi entre Italia y Alemania, quizá uno de los mejores partidos de la historia de los mundiales.

Iker Casillas: Hay arqueros con buenos reflejos e Iker Casillas. Antes de los 18 salió campeón de la Champions, sin ningún gol en contra en la final, y desde ahí no ha parado de demostrar. Dos mundiales jugados, una Euro ganada (con definición a penales contra Italia incluída) y lo más difícil de todo: una concentración a prueba de balas, que lo mantiene alerta todo el partido, a pesar de que normalmente le llegan dos o tres veces por partido.

Tapadas cuáticas:
1) La Liga, Sevilla-Madrid
2) Final de Champions, Leverkusen-Madrid

Roberto Abbondanzieri: Es difícil acordarse de una muy buena tapada del Pato. O de alguna pelota de gol sacada que merezca una estatua. Pero el hombre atajaba penales. Y no un penal en la segunda fecha del torneo local, no, atajaba penales cuando el resto se mea. En un clásico contra RIver. En la final de la Sudamericana, en la Libertadores, en la Intercontinental. Además, tiene la mejor pegada: con borde externo y al pecho del delantero después de un corner descolgado.

CENTRALES

Fabio Cannavaro: Dicen que en un entrenamiento del Napoli, de titulares con juveniles, Maradona se gambeteaba a todo el mundo como quería, hasta que un petizo se paró enfrente de él, lo esperó y firme como una pizza le quitó la pelota. Era Cannavaro, que 16 años después levantaría la Copa del Mundo como figura indiscutida. Es el único defensa elegido como mejor jugador del año por la FIFA (Lothar Matthaus jugaba como mediocampista cuando le dieron el premio en 1991), a pesar de sus escasos 175 cm. de altura. Sólo Salas le ganó el salto.

Cabezazo esencial
1) Semifinal del Mundial, Alemania-Italia

Roberto Ayala: La Argentina de Bielsa empezó a peligrar el 2002 cuando se lesionó el Ratón Ayala en la víspera. Era la garantía en el fondo, el liderazgo en toda la cancha, pero ya no estaba y hubo que buscar caudillos. A Simeone no le alcanzó, a Verón le faltaba y Argentina fuera. De lo mejor que dejó Alemania 2006, ganó casi todo con el Valencia y ahora vuelve a River a apagar el incendio.

Goles
1) La Liga, Madrid-Valencia
2) Cuartos de final del Mundial, Alemania-Argentina

Carles Puyol: Ser capitán del mejor equipo de la historia parece ser mérito suficiente. Nunca nadie antes había levantado seis copas en un mismo año, como lo hizo Puyol. Trancando con la cabeza, sin asco a reventar, también tiene visión de campo para iniciar las jugadas de ataque. Cubrirle los espacios a Dani Alves no está fácil, con todo lo que sube el lateral brasuco, pero Puyol se las arregla y bien. Si España gana el Mundial, se transformará en el defensa más ganador de todos los tiempos.

*) Cierres brígidos

LATERALES

Dani Alves: Nadie fabrica laterales como Brasil, eso está claro. Desde que Djalma Santos inventó el puesto a fines de los cincuenta, de ese país han salido los mejores. Carlos Alberto, Branco, Cafú y la lista sigue. Dani Alves encarna esa tradición y de la mejor forma: toque, velocidad, pase y gol. Un columnista del Guardian lo definió hace poco como el segundo mejor futbolista del mundo, después de Messi. Porque sin Alves abriéndole la cancha por la derecha, Lio no sería lo que es.

Centros perfectos
1) Primera ronda de Champions, Inter-Barça
2) La Liga, Madrid-Barça
3) Final Mundial de Clubes, Estudiantes-Barça

Ashley Cole: Encontrar un lateral izquierdo que se mantenga en el tiempo jugando a primer nivel, que valga su precio, y que mantenga un equilibrio atacando y defendiendo es difícil. Hay inventos como Heinze o parafernalias como Roberto Carlos, pero uno que tenga el balance… no es fácil. Pero Ashley Cole, sin ser un alumbrado, ha sabido ser un seleccionado fijo en Inglaterra, un impasable en el Chelsea y cuidado con esos centros a Drogba.

Anulando a Cristiano Ronaldo